Denunciar relato
Siempre he odiado la maldita sopa. Que si sopa de verduras, sopa de letras y muy bien lo sabían mis padres, hasta que murieron. Me quedé solo con la abuela y mi vida se volvió terrible. Sopa y más sopa. Un día le dije ¡Basta! Y realmente acabó, ella marchó a otro lugar. En mi soledad le recuerdo mucho; porque a pesar de todo y con la sangre que me hierve, escucho su maldita voz diciéndome. Una sopita caliente mi niño y me está volviendo loco. Sé que pronto le veré a donde se fue. Pero, mientras, me quedaré con el recuerdo de la última sopa que me sirvió.
_ Preso 958, es la hora de la comida.
_ Oficial, ¿Cuál es el menú de hoy?
_ Sopa, recluso, sopa o es que crees que estas en un hotel. Asesino.
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